3 ejemplos de la escalera del Diseño. Diseño como estilo. Segunda Parte.
Continúo donde nos quedamos en la Primera Parte. Veamos en esta entrada los ejemplos del restaurante, el fontanero y el taller aplicando el nivel 1 de la escalera del Diseño. Diseño como estilo.
Si quieres ojear las otras entradas: Primera Parte,Tercera Parte, Cuarta Parte.
Foto: Carlos Luzón. Carteles patrocinados de talleres mecánicos. No es hacer Diseño como estilo.
Nivel 1: Haciendo Diseño como estilo. Aplicando Diseño en el aspecto estético.
El Diseño como estilo es bastante habitual entre pequeñas empresas y profesionales. No es muy difícil de conseguir ni suele ser demasiado costoso. Muchas empresas lo hacen por inercia. Es lo que le ofrecen pequeños estudios y free lances en Diseño. Logotipos, páginas web, interiorismo, papelería y otras aplicaciones. Aplicar Diseño como estilo es lo único que se asocia normalmente a hacer Diseño. Esta asociación se hace de manera errónea y habitual.
Por «hacer Diseño como estilo» no quiero decir que el profesional o la pequeña empresa tengan que hacerlo directamente además de hacer su trabajo habitual. Lo mejor es contratar profesionales que hagan un buen trabajo. Que diseñen contigo, no para ti. Ya sabes, cada loco con su tema. O como leí una vez y no recuerdo de quién: “si quieres torear metete a torero porque a los espontáneos, por buenos que sean, se los lleva la policía”.
Por desgracia, esto no suele ir precedido de un estudio de las necesidades reales del negocio. Este tipo de estudios son muy interesantes y permiten ahorrar costes al hacer que la aplicación de las acciones tenga más sentido y no acabe pareciendo que se coloca un parche sobre otro parche.
Lo que se va a hacer en este nivel va a ser atendiendo al aspecto estético. No entramos en otros campos que se acometen en otros niveles de aplicación.
En este momento del desarrollo del negocio, hacer este paso requiere una inversión que dependerá del negocio y la profundidad de la modificación. Y sobre todo hay que comprobar que el paso que se ha dado es acertado.
Piensa que intentar saltar al nivel más alto de la aplicación del Diseño no es imposible, pero la posibilidad de que haya algo que no vaya como se ha previsto es alta. Influyen muchos pequeños factores. Algunos de ellos incontrolables aunque los intentemos prever. Sobre todo la reacción del público.
Por eso es interesante hacer las cosas paso a paso. Siguiendo un plan y corrigiéndolo según se detecten desviaciones. Definir y seguir un plan estratégico es clave para el éxito.
Restaurante Don Diseño aplicando Diseño como estilo.
Entre los primeros pasos que puede afrontar el Restaurante Don Diseño es hacer más atractiva la imagen del restaurante. Un buen primer paso es especializar el negocio y su orientación. Es mejor dar este paso de forma correcta. Analizando, entre otros, lo que saben hacer los trabajadores, lo que quiere el propietario, el entorno próximo al local, la competencia que existe según las distancias, etc.
Dada la localización es muy importante tener en cuenta el tipo de clientes que pueden venir. Aquí influye, del mismo modo que con la competencia, la proximidad y si son interesantes para el funcionamiento del negocio. Resumiendo este primer paso. Un análisis del mercado y las posibilidades de funcionamiento del negocio. No tiene mucho sentido tener un restaurante muy exclusivo en el barrio más pobre y con más delincuencia de la ciudad.
Imagina que el análisis indica que es viable hacer comida casera y optar en un futuro por la incorporación de algo de innovación en los menús y en una sección de tapas. Actuando de este modo, con la orientación clara, se pueden hacer las cosas con mayor sentido.
Ahora ya sabemos qué tipo de restaurante queremos. Ya se puede definir la identidad y la imagen de la empresa. Cuando lo tienes definido puedes avanzar. Hacerlo al revés es, como ya he dicho antes, acabar haciendo un parche sobre otro.
Esta imagen incluirá un logotipo, tipografías, aplicaciones, el desarrollo gráfico del menú… Si no te gusta «Restaurante Don Diseño», también se puede cambiar el nombre.
Para mejorar la imagen se puede comenzar con una pequeña reforma que mejore la evacuación de humos y olores de la cocina. El segundo punto de mayor impacto de la reforma pueden ser los aseos. Darles un poco más de espacio y hacerlos más agradables.
La fachada sería el tercer punto de alto impacto. Esta tiene que incluir, como mínimo, un cartel con el nombre del restaurante. Por supuesto, el Diseño del cartel debe estar de acuerdo a la imagen gráfica que se definió antes de las reformas.
Los puntos de decoración son menos impactantes en el presupuesto. Pero tienen mucho peso en la opinión que se forman los clientes. Consisten en eliminar los elementos publicitarios como mesas, manteles, posters, etc. Colocar en su lugar elementos seleccionados que encajen en la orientación y estén dentro del presupuesto contemplado. Se puede, y se debe, aumentar el espacio entre mesas para aumentar la comodidad.
Todas estas acciones justifican posicionar los precios y, según el plan trazado, ayudar al mejor funcionamiento económico del negocio. Disminuir la capacidad de clientes en el local debe ir aparejado al aumento del beneficio por cliente.
Foto: Carlos Luzón. Hotel en Puerto de la Cruz, Tenerife. Ejemplo de Diseño como estilo.
Fontanero Don Diseño aplicando Diseño como estilo.
Nuestro Fontanero Don Diseño puede comenzar, del mismo modo que ha hecho el Restaurante Don Diseño, con una evolución en su imagen que le dote de mayor seriedad y profesionalidad. Que haga que la imagen ofrecida no sea, como he definido antes, la de un chapucillas.
Para ello, lo primero es hacer un análisis de la situación existente. Competencia. Posibilidades de escalabilidad. Cantidad de trabajo: la que se puede soportar y la que se puede conseguir a través de actuales clientes. También es importante tener claro el tipo de clientes al que se está dirigiendo. Particulares, comunidades de vecinos y empresas. Para tener en cuenta la escalabilidad hay que tener claro si nuestro fontanero quiere evolucionar a gestionar varios trabajadores, dejando de hacer las reparaciones de fontanería él mismo, o prefiere continuar haciendo la fontanería porque realmente lo disfruta y no quiere escalar el negocio.
Supón que el análisis concluye que es interesante una estrategia de mercado mixta y posibilidad de escalabilidad. De modo similar a la que se está haciendo. Se puede comenzar, como en el caso del Restaurante Don Diseño, por definir la identidad y la imagen profesional. A partir de esta definición ya podemos aplicar un Diseño de imagen que haga que nuestro Fontanero Don Diseño sea mejor percibido.
Un buen primer paso es empezar con lo que ve el cliente en primera instancia. La ropa de trabajo, la caja de herramientas limpia y ordenada, los partes de operación, las tarjetas de visita, una página web que atraiga más clientes, serigrafiar el vehículo de acuerdo a la imagen definida. Y quizás fumar un poco menos. Si nuestro fontanero quiere que sus trabajadores no lo hagan después, predicar con el ejemplo es imperativo.
El Fontanero Don Diseño necesita, ocasionalmente, recibir a sus clientes en algún sitio. Para eso precisa adecentar el local preparando una zona para atenderlos diferenciando la zona de acceso para visitantes de las zonas de taller, almacenaje y aparcamiento del vehículo. Esto le permitirá poder ofrecer otros proyectos aunque a corto plazo tendrá que optimizar la organización de su agenda para poder atender el desarrollo de los avisos y las visitas comerciales.
La consecuencia de esta aplicación, manteniendo el buen hacer técnico que ya tenía, lleva a aumentar la valoración que le dan los clientes y optar también a un segmento de clientes que valoran esta faceta y al que hasta ahora no tenía fácil acceder.
Taller Don Diseño aplicando Diseño como estilo.
Del mismo modo que el Restaurante Don Diseño y el Fontanero Don Diseño, el Taller Don Diseño debe comenzar trabajando su imagen. Después de hacer un análisis de la situación se puede conocer si las operaciones que el taller realiza son las que mejor pueden favorecer su funcionamiento como negocio.
Una posibilidad puede ser hacer mecánica rápida. Cambio de ruedas, frenos, aceite. Otra posibilidad es hacer mecánica completa incluyendo operaciones complejas como distribuciones, reparaciones de cajas de cambios… La inclusión o no de otras posibilidades como reprogramaciones de centralitas, cabinas de pintura o bancos de rectificado para chasis van a marcar inversiones más elevadas que hay que estudiar con mucho detenimiento.
Una vez más hay que valorar las posibilidades por situación del local, conocimientos y capacidades de los trabajadores, demandas y necesidades de los clientes, nichos de mercados no atendidos y que puedan ser interesantes económicamente…
Si, por ejemplo, el Taller Don Diseño realizaba mecánica general, podemos pensar que sus trabajadores ya están preparados para realizar, como mínimo, estas tareas. La decisión que se toma es la de mantener el tipo de operaciones ofreciendo un trato diferencial en los servicios.
Por ejemplo: se ofrece realizar la ITV del vehículo sin que el propietario tenga que llevarlo al centro de inspección. El cliente lleva el vehículo al taller y es el taller el que se encarga de llevarlo a la ITV. El cliente recoge el vehículo en el taller y si no la ha superado, se le indica porqué y se le entrega un presupuesto para poder superar la prueba.
Ya está clara la estrategia que se va a seguir. Como en los casos anteriores se renueva la identidad y la imagen del Taller. El consabido logotipo, colores, tipografías, aplicaciones, papelería a emplear, monos de trabajo…
El entorno de trabajo debe convertirse en un sitio pulcro y limpio haciéndolo más agradable. Que no de miedo entrar por si se sale con una capa de polvo sobre la ropa. Aplicar los colores en la nueva capa de pintura del local. Preparar el suelo para que pueda ser limpiado con facilidad. Delimitar áreas de trabajo y de paso. Instalar la señalética adecuada.
También se ajusta la distribución de elevadores y puestos de reparación si es posible, carros de herramienta, almacén de piezas y repuestos… Aprovechando las dimensiones y disposición del local se considera un recorrido de entrada y salida de los vehículos de modo que en cualquier fase se le pueda enseñar al cliente el estado de su vehículo.
Así, cuando se hace la recepción del vehículo, se puede hacer una pequeña inspección con el cliente. En las zonas de trabajo se pueden mostrar en fases posteriores incidencias no percibidas durante la primera inspección.
En todo el negocio se eliminan los elementos propagandísticos de distribuidores. En la fachada se instala, como mínimo, un rótulo diseñado con la nueva imagen que complementa a los colores con que se pinta toda la superficie de fachada. Más adecuado es hacer un plan de imagen para toda la fachada del negocio. Como siempre, el presupuesto influye.
La parte más pesada en la inversión inicial puede estar en la redistribución y adecuación del taller y de la zona para tratar con los clientes. Recepción, sala de espera y zona de entrega del vehículo.
Este plan de acción comienza dando una imagen de la empresa renovada. Pero no olvides que una imagen por sí sola no sirve de mucho.
Foto: Carlos Luzón. Showroom Bodegas David Moreno, La Rioja. Ejemplo de Diseño como estilo.
Continuará más allá del Diseño como estilo.
En la próxima entrada seguiré con el Nivel 2 de la escalera del Diseño en este trio de ejemplos. Ya sabes, tus comentarios son bienvenidos y deseados. Comenta abajo si conoces alguna empresa que creas que ha evolucionado como lo ha hecho alguna de las mostradas en los ejemplos.
Foto cabecera: Carlos Luzón. Optica en Madrid con fachada reaprovechada de antiguo comercio de semillas. Diseño como estilo.



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